lunes, 28 de octubre de 2019

El día después.

Cuando restan apenas 45 minutos para que termine el lunes 28 de octubre de 2019, comienzo a escribir este blog. Todavía no sé muy bien porqué ni para qué, pero siento que lo tengo que hacer.  Hoy no es un día más, es el día después de las elecciones presidenciales en Argentina, y los resultados de esta elección no me generan buenas expectativas, más bien todo lo contrario. Por enésima vez volvemos a caer en la tentación del "populismo salvador", en las garras del gran líder que, de manera más o menos maravillosa, nos va a sacar de la crisis, y nos va a llevar al paraíso peronista (o tal vez debería decir, paraíso progresista), de forma rápida e indolora. Los argentinos siempre hemos sido impacientes y poco afectos al orden y el esfuerzo, queremos saltarnos etapas, llegar rápido y por la vía fácil. Soñamos con irnos a dormir una noche siendo Argentina, y despertarnos a la mañana siguiente siendo Alemania, sin sacrificio, sin décadas de trabajo duro y sin los impuestos que pagan en Alemania. Queremos disfrutar de los beneficios, y no tener que pagar el costo. Y al final, el sueño siempre termina en pesadilla. Hoy es el comienzo de un nuevo ciclo de esta pesadilla recurrente en la que vivimos desde hace décadas. Hoy volvemos a vivir en Peronia.